martes, 1 de mayo de 2012

SURREAL I - LA BITÁCORA

I.- CREDO


creo en el vacío y en las máscaras del vacío.


creo en mis manos, que se aferran al vacío y lo estrangulan.


creo en la música, que surca el vacío como un río de fuego.


creo en el árbol que se yergue, frondoso, en el centro del vacío.


creo en todas las formas del vacío que mi mirada refugia.


creo en la fuerza del vacío, en el espíritu, en la esfera del Zodíaco.


creo en el despertar de Kundalini, que tiene su nido en el vacío.


creo en la plegaria que abarque el vacío y lo fecunde.


creo en el cetro de Hermes, que se impone al vacío.


creo en la memoria de las huellas que he dejado en el vacío.


creo en todo lo que vendrá a sucumbir en el vacío.


creo en la paz del vacío, y murmuro


el nombre sagrado del vacío en la plenitud del ocaso.





II.- LA PIEDRA

empuña la piedra cósmica primogénita


y agítala por ciclos de eones


empúñala y luego esgrímela


contra las fuerzas hambrientas del Caos

empúñala y luego arrójala


al turbulento seno de cualquier océano


empúñala presiónala comprímela


porque es un huevo del que nacerán dioses


cuya raza aún no tiene futuro


a pesar de que su nombre fue escrito


por laboriosos adeptos


en las estrellas que moran en el límite del cosmos


empuña la piedra y verás


cómo la noche se pliega sobre sí misma


en tanto que los hombres se tornan caníbales


dispuestos a acabar con el sueño de la quinta raza


exprime la piedra con dedos luminosos


inyéctale energía proyéctala fuerte


asígnale la región que crece tras el muro


donde la vegetación adquiere formas desérticas


usa la piedra a manera de prisma


para incendiar los cadáveres insomnes

tómala y gírala y suspéndela un instante

sobre la tierra que nunca fue golpeada por su hija


¡tuya es la piedra! ¡tuya por el día!


porque pronto la playa devorará toda ruina


y entonces no habrá memoria que permanezca


tan grávida y gentil como los mitos refieren


toma la piedra siente la piedra vuélvete piedra


únete a su destino de rugoso silencio


prueba el declive azaroso de la ladera


tienta las cifras y las leyes y las áspides


nada podrá desintegrarte nunca:


ni el rudo aliento del dragón escarlata


ni la cansada marea del Diluvio


ni la crujiente rueda del Zodíaco


nada tendrá ya tu sombra ni tu huella


ni los jardines colgantes del abismo


ni la escarchada estepa de los centauros

ni las baldosas de esa casa de Adrogué

hombre piedra témpano trapecio pollera flujo

todo ha quedado encerrado allá afuera

todo ha quedado escindido en dos planos


todo ha sido rasgado por tu arista más furiosa


y ahora la infección se propaga sin remedio

por las ciudades que nunca creyeron en los ángeles


y que habrán de pagar en lujuria su malicia


hasta que ya no haya piel en los cuerpos


así dijeron que un día un extraño


un arco haría - un arco certero - de su alma


y una flecha de su ojo y un blanco del espíritu


y un fértil territorio del dócil seno de un ángulo


un campo rabioso repleto de orugas


en el que la piedra germinaría

robusta y fiel a las órbitas astrales

en tótem en árbol en cono en iglú en cabeza

cabeza enterrada para pasto de los bueyes

cabeza enterrada para festín de los dioses

cabeza enterrada para silla de los buitres

cabeza enterrada para adorno de una grieta

cabeza enterrada para lápida de sombras

cabeza enterrada para trébol de cíclopes

cabeza enterrada para dios de escarabajos

cabeza falo cabeza faro cabeza jaula

de la que pronto emergerá un águila recta

- garras abiertas plumas sangrantes -

hacia la zona marginal del firmamento

que tan sólo irradia serpientes y aerolitos

lluvia de ritmo ancestral dulce anti - música

corriente áurea que los cráteres anega

veneno tibio rayo intenso panacea

ciego torrente agua lustral tempestad muda


que se derrame sobre la vieja cabeza

hasta borrar cada rasgo y cada hueso


hasta que el cráneo triunfe sobre la aurora


y se desplome multiplicado en cenizas


(15 - IX - 99)

III.- BOTÁNICA
del charco
y de las alimañas circundantes
habría que ocuparse inmediatamente
digo
antes de que el sol reviente las veredas
y los techos
en los que crecen antenas y callos y cuernos
y hacer así que las flores
se arremolinen furiosas
inquietas sensibles aliadas
coquetas revolucionarias
flores que ahuyenten a todos los insectos
y brillen
con sus pétalos alzados y en un solo grito
tierra! tierra! tierra! tierra! tierra! tierra! tierra!
flores fecundas en néctar
y en aromas
intensos
flores abiertas al cielo
a los visitantes del cielo
y a las lluvias que el cielo prodiga
flores que armen la Gran Guirnalda
¡la Gran Guirnalda como una Gran Rueda Cósmica!
rueda y no ronda rueda que ruede
sobre la rueda del karma y del castigo
rueda de luz y de luz la avenida
por la que gire a velocidad absoluta
rueda solar rueda sin eje rueda genérica
extraña al tiempo y a todo destino
y que atraviese jardines y canteros
con la radiante inocencia de un cometa
rueda constante
y milagrosa
rueda ojo cráter orificio
puerta dimensional
anular circulante
por ella pasarán los flujos menstruales
de la luna llena jamás adorada
ejércitos astrales de larvas disidentes
almas cansadas de siglos de abulia
relámpagos certeros granizo llameante
vorágine abrupta pero profetizada
vorágine límpida un chorro de ícor
vorágine en que todo se amalgama
para embriaguez de algún espantapájaros
harto del palo y de la huerta y de la renta de la tierra
para embriaguez de algún espantapájaros
que habla el lenguaje de los espantapájaros
y está dispuesto a enseñárselo a todos
- porque hay muchos espantapájaros analfabetos -
para desgracia de los clanes y los ídolos
para desgracia de las aves carroñeras
para desgracia del mundo amurallado y su red de acueductos
para desgracia de la teoría de conjuntos y de la lógica de clases
para desgracia del Cáucaso y de las cuevas subterráneas
para desgracia del Hado
del Hado y de las cuerdas
de las que pende el futuro
cuando ocurra el deshielo
y el Argos emprenda su último viaje
con fieras y silfos y brujas a bordo
hacia la isla regida por los Tigres
al sur de la memoria y de los planos
allí será fraternalmente bienvenido
con un banquete de visiones y destellos
y a coro entonarán el himno arcaico
un aullido un collar de vibraciones
cadena mágica Gran Rueda Gran Guirnalda
Fraternidad Universal de las Flores

(17 - IX - 99)


IV.- MERETRIZ

piel arena boca Caos pelo jungla

pechos médanos mejillas cubiletes

ano aljibe sexo cráter pies trapecios

lengua tentáculo pupilas satélites

manos máquinas garganta acantilado

labios arcos ombligo sol dientes flechas

piernas árboles talones planetas

vientre caja dedos lápices voz eco

codos aspas hombros aspas nariz aspa

cintura órbita pestañas flagelos

espalda meseta arterias océanos

cejas zarzas mentón isla huesos tubos

cara plano caderas atolladeros

cuello tótem frente acequias ingles vértices

cráneo cáliz maxilares guillotinas

esternón cloaca columna madera

culo habitación clítoris espina

brazos jirones uñas proyectiles

rodillas terrones pezones semillas

orejas embudos muslos plataformas

ojos focos comisuras vertedores

articulaciones encrucijadas

esqueleto arbusto hígado medusa

riñones pámpanos corazón panal

estómago ciénaga sangre batido

pulmones estrellas apéndice látigo

médula arcilla tiroides espátula

cerebro pulpo cerebelo radar

glóbulos bombas cartílagos biombos

tímpanos xilófonos bronquios granadas

vagina dínamo óvulos burbujas

intestinos rizoma vejiga fuente

músculos bloques neuronas abejorros

páncreas horno vesícula tintero

arterias arroyos tejidos ejércitos

ligamentos vínculos vasos cañones

bilis lava humores magma meo lluvia

menstruo Diluvio mierda Apocalipsis

feromonas ícor hipófisis radio

bazo trompo útero red nervios líneas

trompas caños esófago cerbatana

faringe Altamira laringe Pitón

sinapsis espíritu alucinaciones

mamá alféizar mamá orquídea mamá tierra

mamá polvo mamá cabra mamá azúcar

mamá peine mamá anillo mamá lienzo

mamá vela mamá cuna mamá almohada

mamá mano mamá brazo mamá teta

mamá buena mamá mala mamá yunque

mamá llave mamá alfombra mamá hamaca

mamá triste mamá hombres mamá ruido

mamá vuelve algo se cae yo me escondo

bien adentro más adentro un poco más

yo también adonde quieras lo de siempre

veinte pesos una hora sin rebaja


V.- ALGUNAS RUINAS CÓSMICAS (MISCELÁNEA)

                       I

preferentemente verdes

los ojos de la hiena escudriñaban el paso

y aunque no comprendían la asfixiante polvareda

seguían cebados la carrera de las nubes


                     II

tiembla pequeño pétalo

porque la lluvia borrará tu perfume

pero en el día en que los dioses despierten

serás vengado y devuelto a la armonía


                     III

espuma de mar o de chacal hambriento

viértete ya sobre la alfombra del príncipe

corroe la tela dorada de Oriente

y ábrete paso hacia el centro de la Tierra


                      IV

la pared - la pared y el musgo en la pared - mi mano sobre el musgo

mi mano que busca la pared bajo el musgo y se contrae

y se desprende de sus anillos - ¡ahora!

qué maravilla: y qué vacía ha quedado la carretera


                         V

muestra Medusa tus pechos de mármol

mientras Perseo insensato se desploma

como un cometa azaroso insurgente

que ya no verá las regiones soleadas

(12 - X - 99)


VI.- empirismo

HAY SEIS GATOS Y UN PERRO EN EL PATIO

(21 - X - 99)


VII.- TARDE


tu sombra merece un sendero más amplio

una ruta cósmica inaudita


el ángel que no escucha tu llamado

se ha dormido en la frontera del crepúsculo


y el parque en el que fuimos

solamente colores

ahora sólo alberga el humo de nuestras miradas

(11 / 12 - I - 00)


VIII.- LIMBO

hay un punto en que el Oriente se bifurca

una articulación de planicies y de vientos

hay una tarde en que la sombra de los árboles

no cobija más que almas cenicientas

no hay bosques en que duermen tempestades

un diseño de luz sobre la piel del tiempo


no hay caminos en que el sonido de la niebla

guarde máscaras de angélicas ausencias


hay espejos de océanos en ámbar

hay espíritus huérfanos de fuego
(M. E. A. / J. M. S.)

IX.- ISIS (ALGO SAGRADO SE MUESTRA)
que vengas
ahora
por sendas astrales
abriéndote paso
feroz
y
quimérica

que llegues y escuches
el himno que brota
del seno de grutas
y zarzas
ardientes
que tejas ocasos con hebras ínfimas
que selles el mármol de los umbrales
que todas tus horas
sean vertidas
sobre mi cielo y mis arenas
célibes

que marques el rumbo de los arcángeles
y que abandones tu altar invisible

que fluyas que cures que salves
que el Nilo ya nunca te olvide

que muelas
el prisma
de los demonios
que calles el límite y sus tréboles
que traigas contigo tu llave
y que busques el oro en el árbol
el oro en el lodo el oro en el linde
el oro en el oro y también en tus manos
que brotes incólume de la Madre Tierra
que cruces el Hado y sus feudos zodiacales

que traigas tu alma detrás de tus ojos
que traigas tus ojos detrás de tus labios
que traigas tus labios detrás de tu risa
que traigas tu risa detrás de tu nombre
y que adornes tu risa con guirnaldas
y que talles tu nombre en cada aurora

- la Bien Nacida, la Flor Solar del Mundo,
la que ha emergido finalmente del Caos
(22 - III - 00)


X.- ÁRTICO
el sentido de mis arpones es elástico y sinuoso
el océano alambrado enrojecido amurallado
ha cubierto la Atlántida y todos sus falansterios
el océano inmóvil crujiente aterciopelado
se ha multiplicado en coágulos transparentes
y todas las sombras aquí ya desfallecen
y todas las aves anidan en los hielos
y todas las muertes se cuelgan de la aurora
y se desprenden del crepúsculo inflamable
que se hunde en el cieno de cada mirada
que apenas olvida y que apenas alumbra
las naves han vuelto se han vuelto rocas se han vuelto ciegas
las naves ignoran las brújulas y el quebranto
las naves acceden a zonas intensamente trazadas
las naves añoran las marras heladas el Arco siniestro
las tierras abruptas apenas aradas acaso desiertas
las tierras envueltas en harapos en cadenas
en una telaraña de meridianos
en una blancura mellada por el rasguño de las súplicas
en una ráfaga de vórtices azules
en una mortaja surcada de grietas
en un preciso aluvión de cenizas
en un resplandor en una bruma
en el Ártico nace la mañana de las eras
la que se extiende vagamente silenciosa
la que destruye la armonía de los astros
la que gime sus azares en susurros
hasta que todas estas almas encalladas
irrumpan intrépidas en tropel en el abismo



XI.- LA SELVA
es el momento fatal en que la Fuerza florece en pensamientos encarnados y fogatas acechantes
es el día en que la selva se conmueve a la llegada de sus hijos al ritmo frenético de la danza de los pies desnudos y desencadenados que ahora giran sobre sí ya sin espinas sólo rozando cada hierba cada piedra cada charco cada flor cada corteza cada surco cada huella germinal de pies hermanos cada senda que ha aguardado silenciosa y polvorienta entre las matas cada sombra cada tramo cada grieta
es el bravo Mediodía en que el eco que proviene de las tumbas ha estremecido las cuerdas doradas del firmamento
la lluvia ahora brota de los prados y se eleva ardiente y suave hacia el nido del Quetzal la lluvia es un Caos de flechas espontáneamente arrojadas a las atalayas del cenit la lluvia merece un círculo de cráneos y tambores una música morena aunque devastadora una fiebre de ilusiones escarlatas un alzamiento de ayes y vivas y susurros la lluvia crece en la mirada de Dios hasta cegarlo la lluvia es roja aun más roja que la sangre y el fuego la lluvia es nuestra y nos anima es un océano astral que nos inunda es una voz angelical que se deshace en un vórtice de ruinas de runas de lunas insondables de maleza virgen de estrellas de cobalto la lluvia sepulta las arenas y su rastro la lluvia sella la victoria de las aves se desprenden aleluyas que entretejen el aullido que fecunda la garganta de la selva la selva es nuestra finalmente es el hogar que construimos con las ensangrentadas fibras de nuestros sueños
es el instante en que las órbitas convergen en la memoria gentil de la galaxia
porque la danza de los Antepasados ha clausurado la Ciudad y sus horrores



XII.- LA MAZA
tonalidades abrumadoramente apocalípticas
han determinado zonas y regiones excéntricas y además incandescentes
las azadas se transforman en martillos y los martillos en báculos
el desierto vibra y se comprime y se deshace
de sus arenas emergen filosas mesetas incongruentes
y en ellas altares y en ellos ídolos y aun insignias
que ya no herirán el cielo con que techamos la tierra
que ya no volverán a erguirse en el crepúsculo
que ya no podrán establecer el límite del Hado y del Océano y del mes de Septiembre
el mes que ya cede su pasión a la historia
el mes que ya nace de la bruma más informe ahora vuelta
un anillo que rodea la colina y sus cavernas y sus pozos
un anillo que celebra la cosecha del asfalto la memoria de la lucha la marea
un anillo que se enciende es Kundalini es el lazo que se cierne
aunque también una maza más feroz que la metralla
una maza que crea una colección de matices
una maza celeste acaso un faro probablemente un pararrayos una torre un atalaya
una maza para moler cenizas que germinen en el Siglo
una maza cósmica una maza fría una maza virgen
un témpano crudo un golpe de témpano crudo sobre el asfalto
REVOLUCIÓN


XIII.- ERUPCIÓN
por poros hexagonales
hay una miel que ya llega del Infierno
por la laringe de la montaña fluye la náusea fría de la Tierra
hay un abrupto confín hay un sótano de cuarzo un bajorrelieve
por ígneas alondras odas intrépidas
hay una nieve que sepulta una pradera que condena a sus árboles
por el Ártico
hay una corriente que sólo arrastra gusanos y larvas
por arcos ahora por túneles ya por terraplenes
hay un océano que se derrama sobre la alfombra hay un eclipse
hay sólo un par de ojos irremediablemente vacíos
(22 - IX - 00)


XIV.- MEDITACIÓN
de cuclillas Atenas
de cuclillas y el alféizar permanentemente tieso
de cuclillas y el pensar en esa flor que nos acerca
de cuclillas y la búsqueda del dorso de tu mirada
de cuclillas y música y el éxodo de luces
y el arco que se tensa y el aura que se mece
(24 - IX - 00)


XV.- SOMALÍA
ejércitos errantes
arrasaron Somalía
y la noche agotó su brisa y sus reflejos
y la arena abortó osamentas y vértices
y los ángeles llegaron
inquietantemente lejos
entre lluvias obligadas entre furias
entre rítmicas resacas y vorágines
nosotros huimos nosotros alados
vendremos aquí a la vanguardia del Trueno
(27/28 - IX - 00)



XVI.- EQUINOCCIO (CONTRA LA PRIMAVERA)
- o una tarde yuxtapuesta a la carroña -
           - sol y miseria -

            - necrópolis -
- una tarde yuxtapuesta a sus cenizas -
- el Fénix que prefiere tus párpados -
   - la fragua y la sangre -
- una tarde yuxtapuesta al Cáucaso -
- memoria arrastrada sobre espinas -
          - itinerario -
- una tarde yuxtapuesta a una angustia -
- hordas holísticamente vanas -
        - Clitemnestra -
- una tarde yuxtapuesta a muslos áridos -
- las iguanas ya se mecen - ya respiran -
                - el cobalto -
- una tarde yuxtapuesta a un Andrógino -                                                     
          
 - memorabilia - via Crucis - Annus Domini -
       - el León y la Doncella -
- una tarde yuxtapuesta a una conífera -
   - el estanque - Virgo y pámpanos -
- parábola de rosas y frecuencias -
- una tarde yuxtapuesta a algún gemido -
            - el oráculo reza -
                 - clepsidra -
- una tarde yuxtapuesta a torreones -
    - ruecas y puentes y cribas -
                - el Bronce -
- una tarde yuxtapuesta a Occidente -
  - un azar de senderos en la tundra -
               - una cúspide -
- una tarde yuxtapuesta a la penumbra -
        - zarzas y Céfiro - quebradas -
                - columpios -
    - una tarde yuxtapuesta a mi mirada -
- contra muros - melopea - contra valles -
                     - asteroides -
- contra Furias - la serpiente - contra prados -
- la caverna - contra luces - la amapola -
- contra brisas - la Medusa - contra flores -                                                       

- la certeza - contra aguas - la cubierta -
- contra tierra - la medida - contra surco -                                                        

- la cadena - contra tumba - la medalla -                                            

- contrabando - contracara - contraseña -
- contraataque de famélicos centauros -
- contra túneles abiertos al Infierno -
- contra formas bellamente extraviadas -
              - contra la primavera

XVII.- NORTE
el músculo puede - y así las cosas valen
el músculo puede - canciones
el músculo puede una guerra y un castillo
el músculo puede una flor y una manzana
el músculo puede luciérnagas sacrílegas desérticas
y la brújula que guíe el filo de las azadas
(2 - X - 00)


XVIII.- CRUCIFIXIÓN

en el paseo final del auriga
Cuzco - Leningrado - Managua
la imagen se hizo árbol y el árbol Mesías
y todas las súplicas cedieron terreno
hasta llegar al Gólgota
porque toda revolución es la revolución de los Infiernos
(4 - 10 - 00)

XIX.- KILIMANJARO
Gracia - el horizonte que gira y se ilumina
la noche comienza a crearse
la música baña las praderas
y todos aguardamos que las sombras nos revelen
el sendero más abrupto y gentil del Kilimanjaro


XX.- EGEO
el error ha sido fatal
el Día ha contribuido al desastre
y las palomas
golpean azoradas contra los acantilados
el monstruo se ha vengado oportunamente y sonríe
su estómago gruñe victorioso sobre las llamas eternas
y el agua que no sirve para calmar sus llagas
acoge tu voluntad hecha piedra que se hunde
tan increíble puede ser el Destino
tan increíbles el horror y la dicha
tan increíble es sumergirse y ser nombrado sobre una página raída
que tu muerte es anterior a la pena y al olvido
(7 - 10 - 00)

XXI.- ALASKA
Tierra absoluta Alaska cenit de la lejanía
tu Mente me refugia en su blancura
y precipita
las naves hacia la aurora
que refulge
tras una máscara de brumas y de espíritus
llegamos
los extraños que el hielo convoca
transversalmente al mugido del océano
por el camino que Odín accediera
a bendecir entre hurras y relámpagos
a confirmar como la Senda del Crepúsculo
a custodiar por argénteos azores
a atravesar el Caos y sus ruinas
es el eco
que nos indica que el eclipse se aproxima
y la magia
sólo transforma la raíz de los iglúes
en magníficas serpientes aladas
y la nieve que sepulta nuestros párpados
en un néctar tenebroso y suficiente
para asaltar el hogar de las Arpías
es el aire
que ya ha asolado las entrañas de los héroes
rondas atrás
y en el que fluye aún fohat a la deriva
es el azar
que nos instruye silenciosamente arcaico
mientras surcos o caricias iluminan
la aurífera piel de la adormecida Alaska
(8 - 10 - 00)

XXII.- PROVIDENCIA
adorar
una música que llega
a la Tierra
tras eones
en el último giro de la Luna
éramos bella e indeciblemente furiosos
entregados a la abulia y a la inercia del Edén
arrojados al límite solar de la agonía
bautizados en arenas sepulcrales
solos en carne solos en siglos
solos en clave de merced y de crepúsculo
solos en Alguien y en el deseo de hurgar en estas cuencas aradas
solos ahora y a través de la penumbra que vacila
sobre el último temblor de nuestros nombres
que Lucifer ha oportunamente susurrado
(11 - 10 - 00)

XXIII.- QUETZALCÓATL
plumas ásperas y grises
de Quetzalcóatl
en égida furiosa y en recio penacho
la ruta de México
ofrece sus altares
allende
la selva que crepita y arrulla
a las espadas que al oro se enfrentan
la selva que atrasa las estaciones
y que cuelga de los árboles un péndulo
han pasado por aquí ya rameras ya soldados
el extravío del sol
ha ofendido a la miseria que nos urge
y entre flechas y guijarros
el espíritu se arroja hacia las ruinas
que promete en algún sótano masacre
el espíritu se cierne y se desgaja
- alas heridas ahuecándose hasta Abril -
hiela aferrarse a cada rayo que se eleva
hiela gemir entre vivas y graznidos
hiela abrevar en la carroña a la intemperie
hiela asirse a la línea de sutura
hiela llagas ilusiones este viento que precisara ayer tus estandartes y el crispamiento de tus garras
hiela América la furia que pulveriza las sendas y el hogar de las alondras
hiela América la muerte hiela América la muerte hiela América la muerte
Quetzalcóatl
regresa una vez más a las regiones que laten insurgentes y osadas al compás [de los aullidos regresa sobrevolando las fogatas que se yerguen entrelazándose airadas [hacia las cumbres eternas
regresa crepuscular a las arcadas de Occidente
regresa a la quebrada que refugia a los huérfanos y vence
a la bruma
a la nevada
a la herrumbre
que cruje en las ciénagas
a la tregua
que asesina las miradas
entre el Erebo y la Noche
a la música
perfecta
que emerge de los médanos en hilos
a la turba
aceradamente insomne
a la caída
¡Vence, bravo Quetzalcóatl, al Cóndor y a su progenie!
¡Vuelve ya, Quetzalcóatl, a conquistar nuestros cielos!
(…/27/28 - X - 00)
                                       XXIV.- c r a t e r a
                                                          b
                                                          i
                                                          e
                                  a l u d               r                 b r e v e
                                           e  n  e  s  t  a  c  i  o  n  t o r r i d a
                                             c           a                  n
                                               o                           e
                                                 r              l         m
                                                t a n              a z a r
                                                    d                   s  u
                                                      a                o   g
                                                        m            n    o
                                                          e          i      s
                                                            n      m      a
                                                              t    u       
                                                            b e ll o
                                                       (25 - 10 - 00)

XXV.- LICANTROPÍA
y el cenit entre los polos de tu risa
y el arcano
y el umbrío resplandor en las márgenes de la piel indigo
que floreciste
en el último borde de las curvas solares
que se aproximan al Levante incandescente en el exilio
frenéticamente arrojado por el cauce tormentoso
del Acuario
tribulación en espumas ordalías en umbrales
tribulación azorada por paisajes aborígenes
tribulación que sepulta a la maleza bajo lágrimas de níquel y de barro
tribulación intersticial - o bien un ángel - o bien el suelo
tribulación - estas baldosas han sumado unas grietas
la rajadura precede a la enésima columna de hormigas al cuadrado
otra rajadura multiplica las visiones en fragmentos
otra rajadura disminuye el surco de polvareda
otra rajadura absorbe todas las rajaduras y la vida se iguala a blanco
por hoy es sólo por hoy que he crecido sobre helechos
la rosa crepita la tarde ruge la valla cede
la reja nutre con su óxido tu mano
la vaca hunde sus ubres en el cieno que emerge por error sobre las aras y llegas
a verme en el ciprés en el colapso del día
a verme entre la almendra y la mujer exhausta
a verme can echado de galpones - es cierto
es asombroso que el verdear acuda a refrescar esta lengua que creo ya no conserva la huella de un acre
es estupendo que el Este me tenga una llanura que cobija veleros
que brazos urdidos aferren el resto veraz de mis collares
y que los lobos que el sol adormece
velen el horror de Dios y sus cayados
(26 - 10 - 00)

                                         XXVI.- MOMENTOS
1.- EPIFANÍA                                                               2.- ATEÍSMO
yo soy                                                                             una barca y una tribu de gaviotas
una barca y una tribu de gaviotas                                   o simplemente el sopor de la llegada
o simplemente el sopor de la llegada
                                           3.- AGNOSTICISMO
                                           …
                                           una barca y una tribu de gaviotas
    o simplemente el sopor de la llegada
    …
                                           (26 - 10 - 00 / 1 - XI - 00)


XXVII.- LA MUERTE
la muerte nacerá de tu corazón

- el arrabal ha predicho -
nacerá desangrándote y deshilachando tu rostro
agujas implacables
en tus nervios y papilas
oficiarán de media entre el Tártaro y tu aura
la muerte llegará arrastrándose por el zócalo
sus huesos crujirán de tan descascarados
todo lo que asome por aquella ventana se marchará
hacia su polo surreal excéntrico
la muerte pasará con el hartazgo de lo pretérito y el arco
de erráticos presentimientos y el ábaco que alguna vez
en el linde del Este encontrara
contra tu cuerpo
y
la pared existe para las moscas el hollín y el Estado
la pared acomoda sus cuadros y sus manchas
la pared entendería cada gesto que tentásemos urdir
y es suficiente
para privar al azar de su círculo
esta conspiración de tejas arrumbadas

porque la muerte sabrá que la miseria más suave
procede finalmente a consolar el espíritu
y marchará absurda y quejumbrosa
a refugiarse una vez más en este patio
(31 - 10 / 1 - XI - 00)


XXVIII.- ARQUEOLOGÍA
reliquias
infértiles
asoman
apenas agrietadas
emergen
oscilantes
atrapan encendiéndose
mi nombre
y exhalan
nuevamente
el cordón del espíritu
(10 - XI - 00)


XXIX.- DE SPIRITI TRINITATE
el prado trasciende al verano y murmura la brisa más lenta
para todos los hombres es azul para todos los hombres
irremediablemente fútil y desconsoladamente necia
esta mañana se parece a una bahía
los picos asoman a través de las nubes y envían sus águilas a robar espejos
el sol es así como lo vemos es el ojo de la Muerte el que se abre
el trópico hiede el océano sepulta las ruinas el viento arrasa
y detrás de cada flor hay un sepulcro que se agita
y una fe que sólo construye cruces
y un horror que nos aleja de la luz en la mirada que ya no nos pertenece
felinos
acechan entre los árboles la próxima caravana y pronto la sed hará que la Tierra
[vuelva a resquebrajarse
futura ya la podredumbre equilibra las ramas intrépidas
futura vorágine recta hacia vidriadas superficies
futura sección arbórea casi Infierno fortaleza
futura creencia ayer asolada hoy fugitiva
parábola de Némesis el celestial arrobo del éxodo
inauguraría prontamente la caída
si el arcángel ordenara que el destino se comprima y se reduzca a una tibia
[masa fosforescente
algo de nosotros exuda vorágines - escúchame ahora la súplica crece
y se transforma una vez más en una víbora que sólo reclama al cosmos por nido
la gema ha logrado surgir enhiesta y acaso vivaz y jovial entretanto
los hombres adoran el Norte y la luna trashuma a los hombres que adoran el Norte
el Caos irradia murallas enteras bloque tras bloque de luz enfocada
tu lengua se ata a la columna que exhibe siniestra su flanco de espinas
tu lengua chorrea sus ácidos urge por tanto cavar este túnel espléndido
tu lengua precisa medallas de hielo un trozo fugaz de sombra hirviente un riel
[asado
una papilla de placenta y de medusa - un fondo de fango agridulce - un níspero
y quizás el sabor apacible de algún mantra
la noche se ha vuelto un ánfora repleta de páramos
entre todos los hombres circula entre todos los hombres
de pesadumbres ahíta de maleficios exenta
la madrugada ha apresado un aullido plural
este siglo una serie de explosiones mínimas ha comenzado
territorio de pagodas y de valles - ¿qué hay de extraño previamente a la agonía?
¿dónde quebrar esta ilación de florescencias? ¿cuál es el eco?
tres efímero - confines incandescentes allende el Amenti
tres efímero - no hay una morada que hospede brisas
tres efímero - miríadas de lágrimas que ascienden laderas
y todo precisamente todo constriñe el espíritu a arder en el cáliz
que no verterá más oro que néctar
y todo precisamente todo será sellado por esta sangre de grifos y de alondras
que evaporándose vence
(22 / 23 / 24 - XI - 00)

XXX.- LA PLAYA
hegemonía pálida prisión de latidos
eternamente llegado por fin a la costa
tropiezo y seguro de que el día es suficiente
aparto follaje hacia yermos cubiles
la playa transcurre su propia agonía al margen del rayo y quizás de los relojes
la playa ofrece su fresco perímetro al hambre de Océano y al ímpetu del Zonda
la playa trueca todos sus meridianos por el horror de ser huésped de cada mirada
la playa informa de la mañana a aquellas nubes que transcriben el susurro de las
[Euménides
atolladero pétreo refugio corral inválido
qué turbia regresa a ti la menstruación de Afrodita
qué sucia y turbulenta habrá de ser cada marea
y qué efímera la faz entresoñada del lemur
acantilados urgentes acallaré las espumas
en qué música atrapar este puerto que renace de un remolino naranja
[hacia la costa vencida
en qué muelle soler abanicar estas heridas incipientes
en qué era nacer una vez más a la intemperie y así poder abrazar el tifón y sus
[libélulas
en qué istmo trazar el pantáculo preciso sobre las huellas austeras de nómades
en serie
la playa ha parido una turba de rocas una ciénaga de espuma una gaviota muerta
pero una muerte ya no basta para cerrar un destino
la playa conoce el sendero que habitábamos en marcha futura
pero la crónica delicia se enreda asoleándose pérfida
sobre el mar - una gacela fugitiva - una pendiente - una garra que atraviesa un
[remolino
y aquellos barcos entenderán que las auroras son fugaces
y que su fuego merece prenderse en las alas de
[algunos pájaros
- los que siempre anidarán en las espaldas más orladas
los que no tardarán en descender sobre tus huesos albinos -
y aquella trenza y aquella sangre y aquel encanto
aún aguardan indefensos el triste roce de las olas…



XXXI.- FEMENINA
térrea (caricia de alcanfor)
brusca - ahora que trama pasos
                                   afluentes
ardua - su milagro vacila trémulo
    una vez más entre los hombres
   sus manos oyen el sexo que los soles empuñan

y el arte de su sonrisa
testimoniará la Legión en su quebranto
(23 - XI - 00)


XXXII.- CANCIÓN ESPAÑOLA
hay una música que huele a Gibraltar
las escaleras vuelven
a la armonía que sepulta la Verdad
las escaleras duermen
transparencia prodigiosa atracción

en las columnas del olvido una inscripción
hoy reluce sola
detrás ayuna la miseria allende el sol
las Erinias hieden
abrumada perpetraste la luz

y sus híbridos

oye tu risa y el flamenco seguirá abrasando tejas
oye tu piel en su murmullo que refresca la pasión
oye mi tiempo que se anuda alrededor de tu sonrisa
[tan afiebradamente perpetua
oye tu mano que traba la hoz y la hunde en el témpano
oye tu sangre que trama corrientes incluso cometas
oye mi frío que avanza y se eleva - un huracán de cierto final a la vista
la rodada - la Duat
la sed encerada - el alcanfor
la asombrosa precisión del Apocalipsis
si en el jardín es hoy y la verdad es que Dios ya no nos ve
[y acaso nos extrañe
la torva presencia de los pretiles
exaspera a las aguas y a sus duendes
y así siempre
las orillas excederán sus márgenes
                   aprisa!

aprisa! la zamba trae ya las estacas
aprisa! la arena florece ensangrentada
aprisa! la gente reproduciéndose en vítores y ruegos
aprisa! la mueca del cielo oscurece el árbol

eternamente
la caída desorienta a la mortaja
aquí - la vanidad estremece las ansias - allá
sólo un humo de playas calcinadas
y la prisa
que convoca a la mentira del estruendo
y la estampida
de las pezuñas que acuden al festín de las arenas
(… / 15 - XI - 00)


XXXIII.- CREPÚSCULO DE UNA HOJA PERDIDA
de todas las hojas yo quería la primera
yo quería su crujir y su amarillo
la luz entre las grietas de sus nervaduras
aterradoramente heridas
el perfume irremediable de los pétalos
que cubrían aun deshechos su mirada
y la caída la más leve sensación
que demora la tarea de la furia
de todas esas hojas yo quería la inocente
que dormía su susurro se adhería a la floresta
su silencio que nombraba la azorada inflorescencia
su milagro que traía las honduras de la noche a su nadir
su miseria su deriva su quebranto
su vuelo que ya añorarán los prados y que nunca
     [podré retener en el hueco de mis manos
__Acaso la Tierra prefiera arropar su sonrisa…
(18/19 - XII - 00)



XXXIV.- TORNASOL INDIFERENTE (O VARIACIONES ANECDÓTICAS DE LA TRISTEZA)
hay traiciones que se escriben con el canto de aquellos pájaros que rehuyen el
                                                                                                                  [invierno
canto de aridez iniciática de gnosis intransitable de cáusticos sahumerios
                                         de collage de terrazas de glauco
                                         de grullas y de sátiros - de madreselvas
                                         de precipicios adheridos a la brisa
                                         de lapislázuli de fraguas de azufre
                                         de prestidigitaciones y de éxodos
canto que se nutre de los residuos áureos exhalados por el Etna
canto que falla lejanía vacilante bajo tierra bajo lava bajo trigo
canto que trae sus hirsutas Arpías al abrigo del relámpago
bajo surcos agotados alguien une bajo el fango y las estrías una senda
bajorrelieves estériles acompañan el eclipse despedazándose
las espigas hoy laten infaustas - un fúnebre sonajero las arrulla
las espigas extrañan el vino amargo de los arrieros - las hecatombes de
                                                           [Primavera - las súbitas heladas
las espigas se hunden grisáceas en las arenas aún tibias
y es cierto tornasol indiferente al ataúd que arrastra la crecida
quien nunca acudirá a separar las ramas que demoran al Oscuro
(… - XII - 00 / term. 7 - I - 01)


XXXV.- REMINISCENCIA
tus ojos - extrañamente claros
la puerta - abatida por el muérdago
(24 - XII - 00)

XXXVI.- LA PARTIDA
Abril es el adiós a los campos y a la siega Abril es esta muerte que prescinde de fechas y páramos Abril que enciende tarde la fe cobija sus escorpiones Abril guitarra Lorca árbol Hernández alameda que se cierra a la mirada hoy es Abril esa fuente de que mana luz herida su jazmín añadirá algunos pétalos a la ofrenda que desciende por Abril existiré extraviándome en el color de los próximos paisajes
(22/24 - XII - 00)


       XXXVII.- GRECIA
                            lo bello

                        y sus adeptos
                    a la salida del sol
                            la plegaria
        tiene
                      su propio latido
      de murmullos que ondean agrestes
          sobre el aliento lustral del rocío
       de pasos y de brisas y de ruegos

que animarán por siempre estas comarcas
               al amparo de toda lejanía
                          (27 - XII - 00)


             XXXVIII.- EL PLAN
        colmar el prado de luciérnagas
               y oír
       el oscilante rumor de los árboles
       hasta asombrar el espíritu y su eco
 ya vuelto imagen otra vez sobre las aguas
                                              (27 - XI - 00)


XXXIX.- PENÉLOPE
mis manos fueron doradas alguna vez inocentes
mis manos urdieron penumbras íntimamente regias
el adiós y su estela purpúrea y las cóncavas naves
en todos estos umbrales he tramado la aventura
cómo fingir que tras Ilión yo habré sido abandonada
para que el Hado me abrume con su tersa cercanía
(28 - XII - 00)
                  XL.- UN PRINCIPIO
                        traza aborigen
                             mi cielo
         mi cielo aborigen se traza a sí mismo
                        y mis párpados
                 ya nunca más se cierran
         pues el Caos finalmente ha sucumbido
                                               (28 - XII - 00)



XLI.- REVELACIÓN
soy el otro Dios el dios Iluminado
el que habita por favor en el zócalo
por azúcar el Paraíso seguro
por azúcar el permiso y el perdón
(30 - XII - 00)


XLII.- ENTROPÍA
blanco de piedra que nace de calle que vive por dentro
lo que puede la memoria lo permite lo bruto lo periférico
pretendería que el Arco previera la tregua imposible
pero los pájaros sabrán que es el turno del silencio
morar el éxodo o los ecos de la Venida
un cometa se ha estrellado en la vaguada
morar el ático que se proyecta sin sombra
hacia la felicidad y el escombro de otros siglos
es hora solar es hora de alondras y soles
inerte yacerá la mañana antes altiva
entrega mi fe a la caricia del árbol que huye
que corre hacia la sombra que dejé al estanque
la meces así ya no sufres inerme el encierro
tu cuerpo ha agotado luces amarras cenizas
y tras haber aliviado feliz sus entrañas
ya puedes adivinar el porqué del rocío
(6 / 10 / 27 - I - 01)



         XLIII.- HEREJÍA
                     luz
                     en
                     luz
                      da
                      luz
                        y
                      más
                      luz
                       es
                      hoy
                       el
                      fin
                       de
                       la
                      luz
                        y
                       de
                       su
                       fe
                       ya
                      gris
                       en
                        el
                      mar
                      (6/7/10 - XII - 01)



XLIV.- HUMANITAS
vanidad de vanidades
estremezca
la claridad de la traición y del témpano
perfectamente ahora la vida se escurre
entre anillos que niegan al mundo
su destrucción inexorable
precisamente entonces el Hado seduce
todas las fronteras y al día todas las imágenes
extrañamente solo me miro y comprendo
que las serpientes se han ahogado y los espejos se han roto
__¿y qué hora, qué hora es este terror que se avecina?
Medianoche, la tórrida crisálida del Cero
__¿y qué cerco, qué cerco se ofrecerá a la mirada de los dioses?
Tu cintura - celebra: tu misérrima fortuna
en todos estos casos he perdido la paciencia
(y la lealtad es vorágine y la prudencia se cierne)
como una sonámbula me traes el eco
de la miseria que luce sus graves atuendos impúdicos
el árbol perdura la calle perdura la noche…
la noche es mi risa que imprime sus trozos en éter y cieno
__qué solas que están estas aguas
qué solas a los pies de un hombre…
(8 / 10 - I - 01)


XLV.- BUCÓLICA
sola Mente esferas silenciosamente ígneas
y el Sol es el momento que aguardábamos entonces
hazaña de asir un trébol por su sombra y blandir paz
entrelazada con la risa la última risa tu ofrenda
ya brota del halo que yacerá aquí hecho trizas
un acre gemir dorado - cruz de sal sobre las aguas
anúnciame fe para agrietar la luz y ante los dioses
hacer presente mi sombra tras haberla abandonado
XLVI.- LA ORILLA
el lago
guarece
mi imagen
inevitablemente
              lejana
y el adiós es ya sin hojas

                   en los prados
sólo fe sólo afuera sólo viento
                               (23 - I - 01)

    XLVII.- EL CANTO DE LA SERPIENTE
de tótem                más suave                       y llanas
existo                    por el que huyo               entre caída
debajo                   del horror                         y caída
de mi alma            de tus labios                     rogar
un escudo              y al fondo                        el perdón
me quiere              perfiles                            caprichoso
abrigar                   y sombras                       de las lluvias
de los cielos          de torres                          ofrezco
y falla                     ciudades                          con la mirada
la verdad                el eco                               abierta
escucha                   delata                              a la lejanía
a través                    la próxima                      a las montañas
de tus ojos                suerte                              asomadas
escapa                      del paso                           al relámpago
la música                  que voy a dar                   la soledad
ya viento                   en el silencio                   inagotable
ya humo                    tan azarosamente            y sus mareas
mañana                      rozado                             al amparo
me mira                     por el batir                       de la luz que
comienzo                   de las alas                        presta mana
de un mundo              heridas                            hacia las cosas
cerrado                       que ahora                         extraviadas
que he visto                recuerdan                         entre penas
jamás entre                 el sol y su                         hace siglos
lágrimas                      pródigo rayo                     en el fasto
jamás encima              que ahora                          celestial de
de las cosas                 se lucen                             los orígenes
es cierto                       y se abandonan                 espero
que esperar                  en el sopor                        volver a la
hace yacer                    tan azul                             distancia
en arenas                      que las invade                  que siembra
suficientemente            al cándido                         la promesa
áridas                            adiós                                 jovial
al espíritu                     que me merece                  y ver el fuego
que siempre                  su danza                            trazarse
nos roza y nos rodea     porque el crepúsculo        una senda
arcano                           se vuelve                           raída
el camino sigue             hacia mí                            hacia aquella
aún está ahí                   y me cobija                       región
deslizándose                 con la serena                     en las hondas
y creo                            transparencia                    afueras
que fue hecho               del instante                       del olvido
para gozo                      mientras allá                     que vidas atrás
de matas                        sólo hay latidos                 he vuelto
y arbustos                      encadenados                      a nombrar Edén
aunque                           a la penumbra                   y que ahora duele
protege también            sólo hay alturas                 como sólo
el reflejo                        cenicientas                        duelen las tumbas

XLVIII.- POLVO
prez ávida de luz estremece
la claridad abolida del Tártaro
terrazas ahora inocentes celebran
el sumo dorado - la flor
sólo vuelve a temblar y a encenderse
- el adiós urge callar - este viento
fue vencido y hunde ya su susurro
muy aquí - cenizas y fango
llorándome cederá la mañana al Olvido
la Tierra a mis espaldas ha avivado sus fuegos
(3 / 5 - II - 01)

XLIX.- RELIGIÓN
y siempre que rías
otoños inciertos
habrán consagrado
su luz a la bruma
(9 - II - 01)


L.- MARRAS
marras
alúmbralas
marras

alienta la sed del oleaje…
(9 - II - 01)