creo
en el vacío y en las máscaras del vacío.
creo
en mis manos, que se aferran al vacío y lo estrangulan.
creo
en la música, que surca el vacío como un río de fuego.
creo
en el árbol que se yergue, frondoso, en el centro del vacío.
creo
en todas las formas del vacío que mi mirada refugia.
creo
en la fuerza del vacío, en el espíritu, en la esfera del Zodíaco.
creo
en el despertar de Kundalini, que tiene su nido en el vacío.
creo
en la plegaria que abarque el vacío y lo fecunde.
creo
en el cetro de Hermes, que se impone al vacío.
creo
en la memoria de las huellas que he dejado en el vacío.
creo
en todo lo que vendrá a sucumbir en el vacío.
creo
en la paz del vacío, y murmuro
el
nombre sagrado del vacío en la plenitud del ocaso.
II.- LA PIEDRA
empuña la piedra cósmica primogénita
y
agítala por ciclos de eones
empúñala
y luego esgrímela
contra
las fuerzas hambrientas del Caos
empúñala y luego arrójala
al
turbulento seno de cualquier océano
empúñala
presiónala comprímela
porque
es un huevo del que nacerán dioses
cuya
raza aún no tiene futuro
a
pesar de que su nombre fue escrito
por
laboriosos adeptos
en
las estrellas que moran en el límite del cosmos
empuña
la piedra y verás
cómo
la noche se pliega sobre sí misma
en
tanto que los hombres se tornan caníbales
dispuestos
a acabar con el sueño de la quinta raza
exprime
la piedra con dedos luminosos
inyéctale
energía proyéctala fuerte
asígnale
la región que crece tras el muro
donde
la vegetación adquiere formas desérticas
usa
la piedra a manera de prisma
para
incendiar los cadáveres insomnes
tómala y gírala y suspéndela un instante
sobre la tierra que nunca fue golpeada por su hija
¡tuya
es la piedra! ¡tuya por el día!
porque
pronto la playa devorará toda ruina
y
entonces no habrá memoria que permanezca
tan
grávida y gentil como los mitos refieren
toma
la piedra siente la piedra vuélvete piedra
únete
a su destino de rugoso silencio
prueba
el declive azaroso de la ladera
tienta
las cifras y las leyes y las áspides
nada
podrá desintegrarte nunca:
ni
el rudo aliento del dragón escarlata
ni
la cansada marea del Diluvio
ni
la crujiente rueda del Zodíaco
nada
tendrá ya tu sombra ni tu huella
ni
los jardines colgantes del abismo
ni
la escarchada estepa de los centauros
ni las baldosas de esa casa de Adrogué
hombre piedra témpano trapecio pollera flujo
todo ha quedado encerrado allá afuera
todo ha quedado escindido en dos planos
todo
ha sido rasgado por tu arista más furiosa
y
ahora la infección se propaga sin remedio
por las ciudades que nunca creyeron en los ángeles
y
que habrán de pagar en lujuria su malicia
hasta
que ya no haya piel en los cuerpos
así
dijeron que un día un extraño
un
arco haría - un arco certero - de su alma
y
una flecha de su ojo y un blanco del espíritu
y
un fértil territorio del dócil seno de un ángulo
un
campo rabioso repleto de orugas
en
el que la piedra germinaría
robusta y fiel a las órbitas astrales
en tótem en árbol en cono en iglú en cabeza
cabeza enterrada para pasto de los bueyes
cabeza enterrada para festín de los dioses
cabeza enterrada para silla de los buitres
cabeza enterrada para adorno de una grieta
cabeza enterrada para lápida de sombras
cabeza enterrada para trébol de cíclopes
cabeza enterrada para dios de escarabajos
cabeza falo cabeza faro cabeza jaula
de la que pronto emergerá un águila recta
- garras abiertas plumas sangrantes -
hacia la zona marginal del firmamento
que tan sólo irradia serpientes y aerolitos
lluvia de ritmo ancestral dulce anti - música
corriente áurea que los cráteres anega
veneno tibio rayo intenso panacea
ciego torrente agua lustral tempestad muda
que se derrame sobre la vieja cabeza
hasta borrar cada rasgo y cada hueso
hasta
que el cráneo triunfe sobre la aurora
y
se desplome multiplicado en cenizas
(15 - IX - 99)
III.-
BOTÁNICA
del charco
y de las alimañas circundantes
habría que ocuparse
inmediatamente
digo
antes de que el sol reviente las
veredas
y los techos
en los que crecen antenas y
callos y cuernos
y hacer así que las flores
se arremolinen furiosas
inquietas sensibles aliadas
coquetas revolucionarias
flores que ahuyenten a todos los
insectos
y brillen
con sus pétalos alzados y en un
solo grito
tierra! tierra! tierra!
tierra! tierra! tierra! tierra!
flores fecundas en néctar
y en aromas
intensos
flores abiertas al cielo
a los visitantes del cielo
y a las lluvias que el cielo
prodiga
flores que armen la Gran
Guirnalda
¡la Gran Guirnalda como una
Gran Rueda Cósmica!
rueda y no ronda rueda que ruede
sobre la rueda del karma y del
castigo
rueda de luz y de luz la avenida
por la que gire a velocidad
absoluta
rueda solar rueda sin eje rueda
genérica
extraña al tiempo y a todo
destino
y que atraviese jardines y
canteros
con la radiante inocencia de un
cometa
rueda constante
y milagrosa
rueda ojo cráter orificio
puerta dimensional
anular circulante
por ella pasarán los flujos
menstruales
de la luna llena jamás adorada
ejércitos astrales de larvas
disidentes
almas cansadas de siglos de
abulia
relámpagos certeros granizo
llameante
vorágine abrupta pero
profetizada
vorágine límpida un chorro de
ícor
vorágine en que todo se
amalgama
para embriaguez de algún
espantapájaros
harto del palo y de la huerta y
de la renta de la tierra
para embriaguez de algún
espantapájaros
que habla el lenguaje de los
espantapájaros
y está dispuesto a enseñárselo
a todos
- porque hay muchos
espantapájaros analfabetos -
para desgracia de los clanes y
los ídolos
para desgracia de las aves
carroñeras
para desgracia del mundo
amurallado y su red de acueductos
para desgracia de la teoría de
conjuntos y de la lógica de clases
para desgracia del Cáucaso y de
las cuevas subterráneas
para desgracia del Hado
del Hado y de las cuerdas
de las que pende el futuro
cuando ocurra el deshielo
y el Argos
emprenda su último
viaje
con fieras y silfos y brujas a
bordo
hacia la isla regida por los
Tigres
al sur de la memoria y de los
planos
allí será fraternalmente
bienvenido
con un banquete de visiones y
destellos
y a coro entonarán el himno
arcaico
un aullido un collar de
vibraciones
cadena mágica Gran Rueda Gran
Guirnalda
Fraternidad Universal de las
Flores
(17 - IX - 99)
IV.- MERETRIZ
piel arena boca Caos pelo jungla
pechos médanos mejillas cubiletes
ano aljibe sexo cráter pies trapecios
lengua tentáculo pupilas satélites
manos máquinas garganta acantilado
labios arcos ombligo sol dientes flechas
piernas árboles talones planetas
vientre caja dedos lápices voz eco
codos aspas hombros aspas nariz aspa
cintura órbita pestañas flagelos
espalda meseta arterias océanos
cejas zarzas mentón isla huesos tubos
cara plano caderas atolladeros
cuello tótem frente acequias ingles vértices
cráneo cáliz maxilares guillotinas
esternón cloaca columna madera
culo habitación clítoris espina
brazos jirones uñas proyectiles
rodillas terrones pezones semillas
orejas embudos muslos plataformas
ojos focos comisuras vertedores
articulaciones encrucijadas
esqueleto arbusto hígado medusa
riñones pámpanos corazón panal
estómago ciénaga sangre batido
pulmones estrellas apéndice látigo
médula arcilla tiroides espátula
cerebro pulpo cerebelo radar
glóbulos bombas cartílagos biombos
tímpanos xilófonos bronquios granadas
vagina dínamo óvulos burbujas
intestinos rizoma vejiga fuente
músculos bloques neuronas abejorros
páncreas horno vesícula tintero
arterias arroyos tejidos ejércitos
ligamentos vínculos vasos cañones
bilis lava humores magma meo lluvia
menstruo Diluvio mierda Apocalipsis
feromonas ícor hipófisis radio
bazo trompo útero red nervios líneas
trompas caños esófago cerbatana
faringe Altamira laringe Pitón
sinapsis espíritu alucinaciones
mamá alféizar mamá orquídea mamá tierra
mamá polvo mamá cabra mamá azúcar
mamá peine mamá anillo mamá lienzo
mamá vela mamá cuna mamá almohada
mamá mano mamá brazo mamá teta
mamá buena mamá mala mamá yunque
mamá llave mamá alfombra mamá hamaca
mamá triste mamá hombres mamá ruido
mamá vuelve algo se cae yo me escondo
bien adentro más adentro un poco más
yo también adonde quieras lo de siempre
veinte pesos una hora sin rebaja
V.- ALGUNAS RUINAS CÓSMICAS (MISCELÁNEA)
I
preferentemente verdes
los ojos de la hiena escudriñaban el paso
y aunque no comprendían la asfixiante polvareda
seguían cebados la carrera de las nubes
II
tiembla pequeño pétalo
porque la lluvia borrará tu perfume
pero en el día en que los dioses despierten
serás vengado y devuelto a la armonía
III
espuma de mar o de chacal hambriento
viértete ya sobre la alfombra del príncipe
corroe la tela dorada de Oriente
y ábrete paso hacia el centro de la Tierra
IV
la pared - la pared y el musgo en la pared - mi mano sobre el musgo
mi mano que busca la pared bajo el musgo y se contrae
y se desprende de sus anillos - ¡ahora!
qué maravilla: y qué vacía ha quedado la carretera
V
muestra Medusa tus pechos de mármol
mientras Perseo insensato se desploma
como un cometa azaroso insurgente
que ya no verá las regiones soleadas
(12 - X - 99)
VI.-
empirismo
HAY
SEIS GATOS Y UN PERRO EN EL PATIO
(21 - X - 99)
VII.-
TARDE
tu
sombra merece un sendero más amplio
una
ruta cósmica inaudita
el
ángel que no escucha tu llamado
se
ha dormido en la frontera del crepúsculo
y
el parque en el que fuimos
solamente
colores
ahora
sólo alberga el humo de nuestras miradas
(11 / 12 - I - 00)
VIII.- LIMBO
hay un punto en que el Oriente
se bifurca
una articulación de planicies y
de vientos
hay una tarde en que la sombra
de los árboles
no cobija más que almas
cenicientas
no hay bosques en que duermen
tempestades
un diseño de luz sobre la piel
del tiempo
no hay caminos en que el sonido de la niebla
guarde máscaras de angélicas
ausencias
hay espejos de océanos en ámbar
hay espíritus huérfanos de
fuego
(M. E. A. / J.
M. S.)
IX.-
ISIS (ALGO
SAGRADO SE MUESTRA)
que vengas
ahora
por
sendas astrales
abriéndote paso
feroz
y
quimérica
que llegues y escuches
el himno que brota
del seno de
grutas
y
zarzas
ardientes
que
tejas ocasos con hebras ínfimas
que
selles el mármol de los umbrales
que
todas tus horas
sean vertidas
sobre mi cielo y mis arenas
célibes
que marques el rumbo de los arcángeles
y
que abandones tu altar invisible
que
fluyas que cures que salves
que
el Nilo ya nunca te olvide
que muelas
el
prisma
de
los demonios
que
calles el límite y sus tréboles
que
traigas contigo tu llave
y
que busques el oro en el árbol
el
oro en el lodo el oro en el linde
el
oro en el oro y también en tus manos
que
brotes incólume de la Madre Tierra
que
cruces el Hado y sus feudos zodiacales
que
traigas tu alma detrás de tus ojos
que
traigas tus ojos detrás de tus labios
que
traigas tus labios detrás de tu risa
que
traigas tu risa detrás de tu nombre
y
que adornes tu risa con guirnaldas
y
que talles tu nombre en cada aurora
-
la Bien Nacida,
la Flor Solar del
Mundo,
la que ha emergido finalmente
del Caos…
(22 - III - 00)
X.-
ÁRTICO
el sentido de mis arpones es
elástico y sinuoso
el
océano alambrado enrojecido amurallado
ha
cubierto la Atlántida y todos sus falansterios
el
océano inmóvil crujiente aterciopelado
se
ha multiplicado en coágulos transparentes
y
todas las sombras aquí ya desfallecen
y
todas las aves anidan en los hielos
y
todas las muertes se cuelgan de la aurora
y
se desprenden del crepúsculo inflamable
que
se hunde en el cieno de cada mirada
que
apenas olvida y que apenas alumbra
las
naves han vuelto se han vuelto rocas se han vuelto ciegas
las
naves ignoran las brújulas y el quebranto
las
naves acceden a zonas intensamente trazadas
las naves añoran las marras
heladas el Arco siniestro
las tierras abruptas apenas
aradas acaso desiertas
las tierras envueltas en harapos
en cadenas
en una telaraña de meridianos
en una blancura mellada por el
rasguño de las súplicas
en una ráfaga de vórtices
azules
en una mortaja surcada de
grietas
en un preciso aluvión de
cenizas
en un resplandor en una bruma
en el Ártico nace la mañana de
las eras
la que se extiende vagamente
silenciosa
la que destruye la armonía de
los astros
la que gime sus azares en
susurros
hasta que todas estas almas
encalladas
irrumpan intrépidas en tropel
en el abismo
XI.-
LA SELVA
es
el momento fatal en que la Fuerza florece en pensamientos encarnados
y fogatas acechantes
es
el día en que la selva se conmueve a la llegada de sus hijos al
ritmo frenético de la danza de los pies desnudos y desencadenados
que ahora giran sobre sí ya sin espinas sólo rozando cada hierba
cada piedra cada charco cada flor cada corteza cada surco cada huella
germinal de pies hermanos cada senda que ha aguardado silenciosa y
polvorienta entre las matas cada sombra cada tramo cada grieta
es
el bravo Mediodía en que el eco que proviene de las tumbas ha
estremecido las cuerdas doradas del firmamento
la
lluvia ahora brota de los prados y se eleva ardiente y suave hacia el
nido del Quetzal la lluvia es un Caos de flechas espontáneamente
arrojadas a las atalayas del cenit la lluvia merece un círculo de
cráneos y tambores una música morena aunque devastadora una fiebre
de ilusiones escarlatas un alzamiento de ayes y vivas y susurros la
lluvia crece en la mirada de Dios hasta cegarlo la lluvia es roja aun
más roja que la sangre y el fuego la lluvia es nuestra y nos anima
es un océano astral que nos inunda es una voz angelical que se
deshace en un vórtice de ruinas de runas de lunas insondables de
maleza virgen de estrellas de cobalto la lluvia sepulta las arenas y
su rastro la lluvia sella la victoria de las aves se desprenden
aleluyas que entretejen el aullido que fecunda la garganta de la
selva la selva es nuestra finalmente es el hogar que construimos con
las ensangrentadas fibras de nuestros sueños
es
el instante en que las órbitas convergen en la memoria gentil de la
galaxia
porque
la danza de los Antepasados ha clausurado la Ciudad y sus horrores
XII.-
LA MAZA
tonalidades
abrumadoramente apocalípticas
han
determinado zonas y regiones excéntricas y además incandescentes
las
azadas se transforman en martillos y los martillos en báculos
el
desierto vibra y se comprime y se deshace
de
sus arenas emergen filosas mesetas incongruentes
y
en ellas altares y en ellos ídolos y aun insignias
que
ya no herirán el cielo con que techamos la tierra
que
ya no volverán a erguirse en el crepúsculo
que
ya no podrán establecer el límite del Hado y del Océano y del mes
de Septiembre
el
mes que ya cede su pasión a la historia
el
mes que ya nace de la bruma más informe ahora vuelta
un
anillo que rodea la colina y sus cavernas y sus pozos
un
anillo que celebra la cosecha del asfalto la memoria de la lucha la
marea
un
anillo que se enciende es Kundalini es el lazo que se cierne
aunque
también una maza más feroz que la metralla
una
maza que crea una colección de matices
una
maza celeste acaso un faro probablemente un pararrayos una torre un
atalaya
una
maza para moler cenizas que germinen en el Siglo
una
maza cósmica una maza fría una maza virgen
un
témpano crudo un golpe de témpano crudo sobre el asfalto
REVOLUCIÓN
XIII.- ERUPCIÓN
por poros hexagonales
hay una miel que ya llega del
Infierno
por la laringe de la montaña
fluye la náusea fría de la Tierra
hay un abrupto confín hay un
sótano de cuarzo un bajorrelieve
por ígneas alondras odas
intrépidas
hay una nieve que sepulta una
pradera que condena a sus árboles
por el Ártico
hay una corriente que sólo
arrastra gusanos y larvas
por arcos ahora por túneles ya
por terraplenes
hay un océano que se derrama
sobre la alfombra hay un eclipse
hay sólo un par de ojos
irremediablemente vacíos
(22 - IX -
00)
XIV.-
MEDITACIÓN
de
cuclillas Atenas
de
cuclillas y el alféizar permanentemente tieso
de
cuclillas y el pensar en esa flor que nos acerca
de
cuclillas y la búsqueda del dorso de tu mirada
de
cuclillas y música y el éxodo de luces
y
el arco que se tensa y el aura que se mece
(24 - IX - 00)
XV.- SOMALÍA
ejércitos errantes
arrasaron Somalía
y la noche agotó su
brisa y sus reflejos
y la arena abortó
osamentas y vértices
y los ángeles
llegaron
inquietantemente
lejos
entre lluvias
obligadas entre furias
entre rítmicas
resacas y vorágines
nosotros huimos
nosotros alados
vendremos aquí
a la vanguardia del Trueno
(27/28
- IX - 00)
XVI.-
EQUINOCCIO (CONTRA
LA PRIMAVERA)
-
o una tarde yuxtapuesta a la carroña -
- sol y miseria -
- necrópolis -
-
una tarde yuxtapuesta a sus cenizas -
-
el Fénix que prefiere tus párpados -
- la fragua y la
sangre -
-
una tarde yuxtapuesta al Cáucaso -
-
memoria arrastrada sobre espinas -
- itinerario -
- una tarde yuxtapuesta a una
angustia -
- hordas holísticamente
vanas -
- Clitemnestra -
- una tarde yuxtapuesta a
muslos áridos -
- las iguanas ya se mecen - ya
respiran -
-
el cobalto -
-
una tarde yuxtapuesta a un Andrógino -
- memorabilia
- via
Crucis - Annus Domini
-
- el León y la
Doncella -
- una tarde yuxtapuesta a una
conífera -
- el estanque - Virgo y
pámpanos -
- parábola de rosas y
frecuencias -
- una tarde yuxtapuesta a algún
gemido -
- el oráculo reza
-
- clepsidra
-
- una tarde yuxtapuesta a
torreones -
- ruecas y puentes y
cribas -
- el Bronce -
- una tarde yuxtapuesta a
Occidente -
- un azar de senderos en la
tundra -
- una cúspide
-
- una tarde yuxtapuesta a la
penumbra -
- zarzas y Céfiro -
quebradas -
- columpios -
- una tarde yuxtapuesta a mi
mirada -
-
contra muros - melopea - contra valles -
- asteroides -
-
contra Furias - la serpiente - contra prados -
-
la caverna - contra luces - la amapola -
-
contra brisas - la Medusa - contra flores -
- la certeza -
contra aguas - la cubierta -
-
contra tierra - la medida - contra surco -
- la cadena -
contra tumba - la medalla -
- contrabando -
contracara - contraseña -
-
contraataque de famélicos centauros -
-
contra túneles abiertos al Infierno -
-
contra formas bellamente extraviadas -
- contra la primavera…
XVII.- NORTE
el músculo puede - y así las
cosas valen
el músculo puede - canciones
el músculo puede una guerra y
un castillo
el músculo puede una flor y una
manzana
el músculo puede luciérnagas
sacrílegas desérticas
y la brújula que guíe el
filo de las azadas
(2 - X - 00)
XVIII.-
CRUCIFIXIÓN
en el paseo final del auriga
Cuzco - Leningrado - Managua
la imagen se hizo árbol y el
árbol Mesías
y todas las súplicas
cedieron terreno
hasta llegar al Gólgota
porque toda revolución es la
revolución de los Infiernos
(4 - 10 - 00)
XIX.- KILIMANJARO
Gracia - el horizonte que gira y
se ilumina
la noche comienza a crearse
la música baña las
praderas
y todos aguardamos que
las sombras nos revelen
el sendero más abrupto
y gentil del Kilimanjaro
XX.-
EGEO
el
error ha sido fatal
el
Día ha contribuido al desastre
y
las palomas
golpean
azoradas contra los acantilados
el
monstruo se ha vengado oportunamente y sonríe
su
estómago gruñe victorioso sobre las llamas eternas
y
el agua que no sirve para calmar sus llagas
acoge
tu voluntad hecha piedra que se hunde
tan
increíble puede ser el Destino
tan
increíbles el horror y la dicha
tan
increíble es sumergirse y ser nombrado sobre una página raída
que
tu muerte es anterior a la pena y al olvido
(7
- 10 - 00)
XXI.- ALASKA
Tierra
absoluta Alaska cenit de la lejanía
tu Mente me refugia en su blancura
y precipita
las naves
hacia la aurora
que
refulge
tras una máscara de
brumas y de espíritus
llegamos
los extraños que
el hielo convoca
transversalmente al
mugido del océano
por el camino que Odín
accediera
a bendecir entre hurras
y relámpagos
a confirmar como la
Senda del Crepúsculo
a custodiar por
argénteos azores
a atravesar el Caos y sus ruinas
es el eco
que nos indica que
el eclipse se aproxima
y
la magia
sólo
transforma la raíz de los iglúes
en magníficas
serpientes aladas
y la nieve que
sepulta nuestros párpados
en un néctar tenebroso y suficiente
para asaltar el hogar de las Arpías
es el aire
que ya ha asolado las
entrañas de los héroes
rondas atrás
y en el que fluye aún fohat
a la deriva
es el azar
que nos instruye
silenciosamente arcaico
mientras surcos o caricias iluminan
la aurífera piel
de la adormecida Alaska
(8 - 10 - 00)
XXII.-
PROVIDENCIA
adorar
una música que llega
a
la Tierra
tras
eones
en el
último giro de la Luna
éramos bella e
indeciblemente furiosos
entregados a la
abulia y a la inercia del Edén
arrojados al
límite solar de la agonía
bautizados en arenas sepulcrales
solos en
carne solos en siglos
solos en
clave de merced y de crepúsculo
solos en Alguien y en el deseo de hurgar en estas cuencas aradas
solos ahora y a través de la penumbra que vacila
sobre el
último temblor de nuestros nombres
que Lucifer ha oportunamente susurrado
(11
- 10 - 00)
XXIII.- QUETZALCÓATL
plumas
ásperas y grises
de Quetzalcóatl
en égida
furiosa y en recio penacho
la
ruta de México
ofrece
sus altares
allende
la
selva que crepita y arrulla
a las
espadas que al oro se enfrentan
la
selva que atrasa las estaciones
y que
cuelga de los árboles un péndulo
han pasado por
aquí ya rameras ya soldados
el extravío del sol
ha ofendido
a la miseria que nos urge
y
entre flechas y guijarros
el espíritu se arroja hacia las ruinas
que promete
en algún sótano masacre
el
espíritu se cierne y se desgaja
- alas heridas ahuecándose hasta Abril -
hiela
aferrarse a cada rayo que se eleva
hiela gemir
entre vivas
y graznidos
hiela abrevar en la carroña a la intemperie
hiela asirse a la línea de sutura
hiela llagas ilusiones este viento que precisara ayer tus
estandartes
y el crispamiento de tus garras
hiela América la furia que pulveriza las sendas y el hogar
de las alondras
hiela América
la muerte hiela América la muerte hiela América la muerte
Quetzalcóatl
regresa una vez más a las regiones que laten insurgentes y
osadas al compás
[de los aullidos regresa
sobrevolando las fogatas que se yerguen entrelazándose airadas
[hacia las cumbres
eternas
regresa crepuscular a las arcadas de Occidente
regresa a la quebrada que refugia a los huérfanos y vence
a
la bruma
a
la nevada
a
la herrumbre
que
cruje en las ciénagas
a
la tregua
que
asesina las miradas
entre
el Erebo y la Noche
a
la música
perfecta
que
emerge de los médanos en hilos
a
la turba
aceradamente
insomne
a
la caída
¡Vence, bravo Quetzalcóatl, al Cóndor y a su progenie!
¡Vuelve ya,
Quetzalcóatl, a conquistar nuestros cielos!
(…/27/28 - X - 00)
XXIV.-
c r a t e r a
b
i
e
a l u d r b r e v e
e n e s t a c i o n t o r r i d a
c a n
o e
r l m
t a n a z a r
d s u
d s u
a o g
m n o
e i s
n m a
t u
b e ll o
(25 - 10 - 00)
XXV.-
LICANTROPÍA
y
el cenit entre los polos de tu risa
y
el arcano
y el umbrío resplandor en las
márgenes de la piel indigo
que
floreciste
en
el último borde de las curvas solares
que
se aproximan al Levante incandescente en el exilio
frenéticamente
arrojado por el cauce tormentoso
del Acuario
tribulación en espumas
ordalías en umbrales
tribulación
azorada por paisajes aborígenes
tribulación
que sepulta a la maleza bajo lágrimas de níquel y de barro
tribulación
intersticial - o bien un ángel - o bien el suelo
tribulación
- estas baldosas han sumado unas grietas
la rajadura precede a
la enésima columna de hormigas al cuadrado
otra
rajadura multiplica las visiones en fragmentos
otra rajadura
disminuye el surco de polvareda
otra
rajadura absorbe todas las rajaduras y la vida se iguala a blanco
por
hoy es sólo por hoy que he crecido sobre helechos
la
rosa crepita la tarde ruge la valla cede
la
reja nutre con su óxido tu mano
la vaca hunde sus ubres
en el cieno que emerge por error sobre las aras y llegas
a
verme en el ciprés en el colapso del día
a
verme entre la almendra y la mujer exhausta
a verme can echado de galpones
- es cierto
es
asombroso que el verdear acuda a refrescar esta lengua que creo ya no
conserva la huella de un acre
es estupendo que el Este me
tenga una llanura que cobija veleros
que
brazos urdidos aferren el resto veraz de mis collares
y
que los lobos que el sol adormece
velen
el horror de Dios y sus cayados
(26 - 10 -
00)
XXVI.-
MOMENTOS
1.-
EPIFANÍA
2.-
ATEÍSMO
yo
soy una
barca y una tribu de gaviotas
una
barca y una tribu de gaviotas o simplemente el
sopor de la llegada
o
simplemente el sopor de la llegada
3.-
AGNOSTICISMO
…
una
barca y una tribu de gaviotas
o simplemente el sopor de la
llegada
…
(26 - 10 - 00 / 1 - XI - 00)
XXVII.- LA
MUERTE
la
muerte nacerá de tu corazón
- el arrabal ha
predicho -
nacerá desangrándote
y deshilachando tu rostro
agujas implacables
en tus nervios y papilas
oficiarán
de media
entre el Tártaro y tu aura
la muerte llegará
arrastrándose por el zócalo
sus huesos
crujirán de tan descascarados
todo
lo que asome por aquella ventana se marchará
hacia
su polo surreal excéntrico
la
muerte pasará con el hartazgo de lo pretérito y el arco
de erráticos
presentimientos y el ábaco que alguna vez
en el linde del Este encontrara
contra tu
cuerpo
y
la
pared existe para las moscas el hollín y el Estado
la
pared acomoda sus cuadros y sus manchas
la pared entendería cada gesto que tentásemos urdir
y
es suficiente
para privar al azar de su círculo
esta
conspiración de tejas arrumbadas
porque la muerte sabrá que la miseria más suave
procede finalmente a
consolar el espíritu
y marchará absurda y quejumbrosa
a refugiarse una vez más en este patio
(31
- 10 / 1 - XI - 00)
XXVIII.-
ARQUEOLOGÍA
reliquias
infértiles
asoman
apenas
agrietadas
emergen
oscilantes
atrapan
encendiéndose
mi
nombre
y
exhalan
nuevamente
el
cordón del espíritu
(10
- XI - 00)
XXIX.-
DE
SPIRITI TRINITATE
el
prado trasciende al verano y murmura la brisa más lenta
para
todos los hombres es azul para todos los hombres
irremediablemente
fútil y desconsoladamente necia
esta
mañana se parece a una bahía
los
picos asoman a través de las nubes y envían sus águilas a robar
espejos
el
sol es así como lo vemos es el ojo de la Muerte el que se abre
el
trópico hiede el océano sepulta las ruinas el viento arrasa
y
detrás de cada flor hay un sepulcro que se agita
y
una fe que sólo construye cruces
y
un horror que nos aleja de la luz en la mirada que ya no nos
pertenece
felinos
acechan entre los árboles la
próxima caravana y pronto la sed hará que la Tierra
[vuelva a resquebrajarse
futura ya la podredumbre
equilibra las ramas intrépidas
futura
vorágine recta hacia vidriadas superficies
futura
sección arbórea casi Infierno fortaleza
futura
creencia ayer asolada hoy fugitiva
parábola
de Némesis el celestial arrobo del éxodo
inauguraría
prontamente la caída
si
el arcángel ordenara que el destino se comprima y se reduzca a una
tibia
[masa
fosforescente
algo
de nosotros exuda vorágines - escúchame
ahora la súplica crece
y
se transforma una vez más en una víbora que sólo reclama al cosmos
por nido
la
gema ha logrado surgir enhiesta y acaso vivaz y jovial entretanto
los
hombres adoran el Norte y la luna trashuma a los hombres que adoran
el Norte
el
Caos irradia murallas enteras bloque
tras bloque de luz enfocada
tu
lengua se ata a la columna que exhibe siniestra su flanco de espinas
tu
lengua chorrea sus ácidos urge
por tanto cavar este túnel espléndido
tu lengua precisa medallas de
hielo un trozo fugaz de sombra hirviente un riel
[asado
una papilla de placenta y de
medusa - un fondo de fango agridulce - un níspero
y
quizás el sabor apacible de algún mantra
la
noche se ha vuelto un ánfora repleta de páramos
entre
todos los hombres circula
entre todos los
hombres
de
pesadumbres ahíta de maleficios exenta
la
madrugada ha apresado un aullido plural
este
siglo una serie de
explosiones mínimas ha comenzado
territorio
de pagodas y de valles - ¿qué hay de extraño previamente a la
agonía?
¿dónde
quebrar esta ilación de florescencias? ¿cuál es el eco?
tres
efímero - confines incandescentes allende el Amenti
tres
efímero - no hay una
morada que hospede brisas
tres
efímero - miríadas de lágrimas que ascienden laderas
y
todo precisamente todo constriñe el espíritu a arder en el cáliz
que
no verterá más oro que néctar
y
todo precisamente todo será sellado por esta sangre de grifos y de
alondras
que
evaporándose vence
(22 / 23 / 24 - XI - 00)
XXX.-
LA PLAYA
hegemonía
pálida prisión de latidos
eternamente
llegado por fin a la costa
tropiezo
y seguro de que el día es suficiente
aparto
follaje hacia yermos cubiles
la
playa transcurre su propia agonía al margen del rayo y quizás de
los relojes
la
playa ofrece su fresco perímetro al hambre de Océano y al ímpetu
del Zonda
la
playa trueca todos sus meridianos por el horror de ser huésped de
cada mirada
la playa informa
de la mañana a
aquellas nubes que transcriben el susurro de las
[Euménides
atolladero
pétreo refugio corral inválido
qué
turbia regresa a ti la menstruación de Afrodita
qué
sucia y turbulenta habrá de ser cada marea
y
qué efímera la faz entresoñada del lemur
acantilados
urgentes acallaré las espumas
en qué música atrapar este
puerto que renace de un remolino naranja
[hacia la
costa vencida
en
qué muelle soler abanicar estas heridas incipientes
en qué era nacer una vez más
a la intemperie y así poder abrazar el tifón y sus
[libélulas
en
qué istmo trazar el pantáculo preciso sobre las huellas austeras de
nómades
en
serie
la
playa ha parido una turba de rocas una ciénaga de espuma una gaviota
muerta
pero
una muerte ya no basta para cerrar un destino
la
playa conoce el sendero que habitábamos en marcha futura
pero
la crónica delicia se enreda asoleándose pérfida
sobre el mar - una gacela
fugitiva - una pendiente - una garra que atraviesa un
[remolino
y
aquellos barcos entenderán que las auroras son fugaces
y
que su fuego merece prenderse en las alas de
[algunos
pájaros
-
los que siempre
anidarán en las espaldas más orladas
los que no tardarán
en descender sobre tus huesos albinos -
y aquella trenza y
aquella sangre y aquel encanto
aún aguardan
indefensos el triste roce de las olas…
XXXI.-
FEMENINA
térrea
(caricia de alcanfor)
brusca
- ahora que trama pasos
afluentes
ardua
- su milagro vacila trémulo
una vez más entre los hombres
sus manos oyen el sexo que los soles empuñan
y
el arte de su sonrisa
testimoniará
la Legión en su quebranto
(23
- XI - 00)
XXXII.-
CANCIÓN ESPAÑOLA
hay
una música que huele a Gibraltar
las
escaleras vuelven
a la armonía que
sepulta la Verdad
las
escaleras duermen
transparencia
prodigiosa atracción
en
las columnas del olvido una inscripción
hoy reluce sola
detrás ayuna la miseria allende el sol
las Erinias hieden
abrumada perpetraste la luz
y sus híbridos
oye
tu risa y el flamenco seguirá abrasando tejas
oye
tu piel en su murmullo que refresca la
pasión
oye
mi tiempo que se anuda alrededor de tu sonrisa
[tan afiebradamente perpetua
oye
tu mano que traba la hoz y la hunde en el témpano
oye
tu sangre que trama corrientes incluso cometas
oye
mi frío que avanza y se eleva - un
huracán de cierto final a la vista
la rodada - la
Duat
la
sed encerada - el alcanfor
la asombrosa precisión del Apocalipsis
si en el jardín es hoy y
la verdad es que Dios ya no nos ve
[y
acaso nos extrañe
la torva
presencia de los pretiles
exaspera a las
aguas y a sus duendes
y así siempre
las orillas excederán sus márgenes
aprisa!
aprisa! la zamba trae ya las estacas
aprisa! la arena florece ensangrentada
aprisa! la gente reproduciéndose en vítores y ruegos
aprisa! la mueca del cielo oscurece el árbol
eternamente
la caída desorienta a la mortaja
aquí - la vanidad
estremece las ansias - allá
sólo un
humo de playas calcinadas
y la prisa
que convoca a la mentira del estruendo
y la estampida
de las pezuñas que
acuden al festín de las arenas
(…
/ 15 - XI - 00)
XXXIII.-
CREPÚSCULO DE UNA HOJA PERDIDA
de
todas las hojas yo quería la primera
yo
quería su crujir y su amarillo
la
luz entre las grietas de sus nervaduras
aterradoramente
heridas
el
perfume irremediable de los pétalos
que
cubrían aun deshechos su mirada
y
la caída la más leve sensación
que
demora la tarea de la furia
de
todas esas hojas yo quería la inocente
que
dormía su susurro se adhería a la floresta
su
silencio que nombraba la azorada inflorescencia
su
milagro que traía las honduras de la noche a su nadir
su
miseria su deriva su quebranto
su
vuelo que ya añorarán los prados y que nunca
[podré retener en el hueco de mis manos
__Acaso
la Tierra prefiera arropar su sonrisa…
(18/19 - XII - 00)
XXXIV.-
TORNASOL INDIFERENTE (O VARIACIONES ANECDÓTICAS DE LA TRISTEZA)
hay
traiciones que se escriben con el canto de aquellos pájaros que
rehuyen el
[invierno
canto
de aridez iniciática de gnosis intransitable de cáusticos
sahumerios
de
collage
de terrazas de glauco
de
grullas y de sátiros - de madreselvas
de precipicios
adheridos a la brisa
de lapislázuli de fraguas de azufre
de
prestidigitaciones y de éxodos
canto
que se nutre de los residuos áureos exhalados por el Etna
canto
que falla lejanía vacilante bajo tierra bajo lava bajo trigo
canto
que trae sus hirsutas Arpías al abrigo del relámpago
bajo
surcos agotados alguien
une bajo el fango y
las estrías una senda
bajorrelieves
estériles acompañan el eclipse despedazándose
las
espigas hoy laten infaustas - un fúnebre sonajero las arrulla
las
espigas extrañan el vino amargo de los arrieros - las hecatombes de
[Primavera
- las
súbitas heladas
las
espigas se hunden grisáceas en las arenas aún tibias
y
es cierto tornasol indiferente al ataúd que arrastra la crecida
quien
nunca acudirá a separar las ramas que demoran al Oscuro
(… - XII - 00 / term. 7 - I - 01)
XXXV.-
REMINISCENCIA
tus
ojos - extrañamente claros
la
puerta - abatida por el muérdago
(24 - XII - 00)
XXXVI.- LA PARTIDA
Abril es el adiós a los campos
y a la siega Abril es esta muerte que prescinde de fechas y páramos
Abril que enciende tarde la fe cobija sus escorpiones Abril guitarra
Lorca árbol Hernández alameda que se cierra a la mirada hoy es
Abril esa fuente de que mana luz herida su jazmín añadirá algunos
pétalos a la ofrenda que desciende por Abril existiré extraviándome
en el color de los próximos paisajes
(22/24 - XII - 00)
XXXVII.-
GRECIA
lo
bello
y sus adeptos
a la
salida del sol
la plegaria
tiene
su
propio latido
de murmullos que
ondean agrestes
sobre el aliento lustral del rocío
de pasos y de brisas y de ruegos
que animarán por siempre
estas comarcas
al amparo de toda lejanía
(27
- XII - 00)
XXXVIII.- EL
PLAN
colmar el prado de luciérnagas
y oír
el oscilante rumor de los
árboles
hasta asombrar el espíritu
y su eco
ya vuelto imagen otra vez sobre
las aguas
(27 - XI - 00)
XXXIX.-
PENÉLOPE
mis
manos fueron doradas alguna vez inocentes
mis
manos urdieron penumbras íntimamente regias
el
adiós y su estela purpúrea y las cóncavas naves
en
todos estos umbrales he tramado la aventura
cómo
fingir que tras Ilión yo habré sido abandonada
para
que el Hado me abrume con su tersa cercanía
(28 - XII - 00)
XL.- UN PRINCIPIO
traza
aborigen
mi
cielo
mi cielo aborigen
se traza a sí mismo
y
mis párpados
ya nunca más se cierran
pues el Caos
finalmente ha sucumbido
(28
- XII - 00)
XLI.- REVELACIÓN
soy
el otro Dios el dios Iluminado
el
que habita por favor en el zócalo
por
azúcar el Paraíso seguro
por
azúcar el permiso y el perdón
(30 - XII - 00)
XLII.-
ENTROPÍA
blanco
de piedra que nace de calle que vive por dentro
lo
que puede la memoria lo permite lo bruto lo periférico
pretendería
que el Arco previera la tregua imposible
pero
los pájaros sabrán que es el turno del silencio
morar
el éxodo o los ecos de la Venida
un
cometa se ha estrellado en la vaguada
morar
el ático que se proyecta sin sombra
hacia
la felicidad y el escombro de otros siglos
es
hora solar es hora de alondras y soles
inerte
yacerá la mañana antes altiva
entrega
mi fe a la caricia del árbol que huye
que
corre hacia la sombra que dejé al estanque
la
meces así ya no sufres inerme el encierro
tu
cuerpo ha agotado luces amarras cenizas
y
tras haber aliviado feliz sus entrañas
ya puedes adivinar el porqué
del rocío
(6
/ 10 / 27 - I - 01)
XLIII.-
HEREJÍA
luz
en
luz
da
luz
y
más
luz
es
hoy
el
fin
de
la
luz
y
de
su
fe
ya
gris
en
el
mar
(6/7/10
- XII - 01)
XLIV.-
HUMANITAS
vanidad
de vanidades
estremezca
la
claridad de la traición y del témpano
perfectamente
ahora la vida se escurre
entre
anillos que niegan al mundo
su
destrucción inexorable
precisamente
entonces el Hado seduce
todas
las fronteras y al día todas las imágenes
extrañamente
solo me miro y comprendo
que
las serpientes se han ahogado y los espejos se han roto
__¿y
qué hora, qué hora es este terror que se avecina?
Medianoche,
la tórrida crisálida del Cero
__¿y
qué cerco, qué cerco se ofrecerá a la mirada de los dioses?
Tu
cintura - celebra: tu misérrima fortuna
en
todos estos casos he perdido la paciencia
(y
la lealtad es vorágine y la prudencia se cierne)
como
una sonámbula me traes el eco
de
la miseria que luce sus graves atuendos impúdicos
el
árbol perdura la calle perdura la noche…
la
noche es mi risa que imprime sus trozos en éter y cieno
__qué
solas que están estas aguas
qué solas a los pies de un hombre…
(8
/ 10 - I - 01)
XLV.-
BUCÓLICA
sola
Mente esferas silenciosamente ígneas
y
el Sol es el momento que aguardábamos entonces
hazaña
de asir un trébol por su sombra y blandir paz
entrelazada
con la risa la última risa tu ofrenda
ya
brota del halo que yacerá aquí hecho trizas
un
acre gemir dorado - cruz
de sal sobre las aguas
anúnciame
fe para agrietar la luz y ante los dioses
hacer
presente mi sombra tras haberla abandonado
XLVI.-
LA ORILLA
el
lago
guarece
mi
imagen
inevitablemente
lejana
y
el adiós es ya sin hojas
en los prados
sólo
fe sólo afuera sólo viento
(23
- I - 01)
XLVII.- EL CANTO DE LA SERPIENTE
de
tótem más suave y llanas
existo
por el que huyo entre caída
debajo
del horror y caída
de
mi alma de tus labios rogar
un
escudo y al fondo el perdón
me
quiere perfiles caprichoso
abrigar
y sombras de las lluvias
de
los cielos de torres ofrezco
y
falla ciudades con la mirada
la
verdad el eco abierta
escucha
delata a la lejanía
a
través la próxima a las montañas
de
tus ojos suerte asomadas
escapa
del paso al relámpago
la
música que voy a dar la soledad
ya
viento en el silencio inagotable
ya
humo tan azarosamente y sus mareas
mañana rozado al amparo
me
mira por el batir de la luz que
comienzo
de las alas presta mana
de
un mundo heridas hacia las cosas
cerrado
que ahora extraviadas
que
he visto recuerdan entre penas
jamás
entre el sol y su hace siglos
lágrimas
pródigo rayo en el fasto
jamás
encima que ahora celestial de
de
las cosas se lucen los orígenes
es
cierto y se abandonan espero
que
esperar en el sopor volver a la
hace
yacer tan azul distancia
en
arenas que las invade que siembra
suficientemente
al cándido la promesa
áridas
adiós jovial
al
espíritu que me merece y ver el fuego
que
siempre su danza trazarse
nos
roza y nos rodea porque el crepúsculo una senda
arcano se
vuelve raída
el
camino sigue hacia mí hacia aquella
aún
está ahí y me cobija región
deslizándose con
la serena en las hondas
y
creo transparencia afueras
que
fue hecho del instante del olvido
para
gozo mientras allá que vidas atrás
de
matas sólo hay latidos he vuelto
y
arbustos encadenados a nombrar Edén
aunque a
la penumbra y que ahora duele
protege
también sólo hay alturas como sólo
el
reflejo cenicientas duelen las tumbas
XLVIII.-
POLVO
prez
ávida de luz estremece
la
claridad abolida del Tártaro
terrazas
ahora inocentes celebran
el
sumo dorado - la flor
sólo
vuelve a temblar y a encenderse
- el adiós urge callar -
este viento
fue vencido y hunde ya su
susurro
muy aquí - cenizas y fango
llorándome cederá la mañana
al Olvido
la
Tierra a mis espaldas ha avivado sus fuegos
(3 / 5 - II - 01)
XLIX.-
RELIGIÓN
y
siempre que rías
otoños
inciertos
habrán
consagrado
su
luz a la bruma
(9 - II - 01)
L.-
MARRAS
marras
alúmbralas
marras
alienta
la sed del oleaje…
(9 -
II - 01)
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